Joshua Kimmich, el alemán todoterreno que es insignia de una nueva generación

Hasta Pep Guardiola ha reconocido las grandes virtudes del mediocampista alemán, y al que quisiera ver en Barcelona

Kimmich, el gran referente de Alemania y el Bayern Múnich.

Eduardo Domínguez

Aunque salió del Barcelona hace ya más de 11 años y ha dejado bien claro que jamás lo volverá a dirigir, Pep Guardiola no cesa de pensar en ese club, al grado de que algunas veces, cuando la nostalgia vuelve a él, analiza posibles jugadores que deberían vestir la camiseta blaugrana, dada la alta calidad que les ve, siendo uno de los mejores evaluados Joshua Kimmich (Rottweil, 8 de febrero, 1995), un portento alemán al que conoció en Bayern Múnich.

Xavi Hernández, actual estratega del equipo culé, suele ser una de las personas con las que Pep habla de esas opciones, aunque recuerda que en el caso del alemán las notas fueron tan altas que de inmediato llamó su atención, por lo que se dio a la tarea de seguirlo, sin advertir que eso marcaría el inicio de una curiosa relación.

Hace tiempo hablé con Pep Guardiola sobre él; Pep me dijo: ‘¡Tengo un futbolista en el equipo que puede jugar en todas las posiciones!’. Le pregunté y me contó sobre él (Kimmich), del que, sinceramente, nunca antes había escuchado”, recordó Xavi a Sport Bild (enero, 2019) y previo a seguir con una cascada de halagos.

"Sigo tu carrera desde ese día que hablé con Pep, después de todo, Pep dice algo así por una razón. Tan pronto como te vi jugar, supe que podías convertirte en un gran jugador. ¡Y ese eres tú hoy! Joshua es el presente y futuro del FC Bayern y de la selección alemana. Y realmente puedes jugar en cualquier posición. ¡Tu estilo de juego te convertiría en el jugador perfecto para el FC Barcelona! Pero el Bayern de Múnich juega al mismo nivel que el Barça, también puedes lograr mucho allí”, añadió.


Xavi, su referente a seguir

Esas palabas del estratega español las dijo de frente a la joven estrella alemana, quien desde años atrás lo tomó como un referente a imitar, incluso por encima del ídolo local Bastian Schweinsteiger, otro de los grandes mediocampistas a los que creció viendo. Fue un ejercicio de la prensa alemana que acabaría por enamorar a ambos, pero especialmente al plurifuncional jugador alemán.

En diversas entrevistas Kimmich ha reconocido una y otra vez lo importante que fue para él ver el juego de Xavi, ya que ahí entendió que no era necesario tener un físico portentoso para destacar en el futbol, siempre y cuando se cuente con la calidad y personalidad suficiente. Él no es tan alto (mide 1.77), tampoco se cree un superdotado, pero sí alguien capaz de interpretar el juego como pocos, muy parecido a lo que hacía el catalán.


Mi ídolo era Xavi Hernández del FC Barcelona. ¿Por qué? Era un futbolista muy bueno técnicamente y un verdadero líder. Lo recuerdo como un jugador de equipo. Sabía cómo combinarse con sus compañeros y siempre se ponía al servicio del equipo. También lo veía como referencia, porque no tenía la presencia física de otros y aun así marcaba diferencia”, comentó a 433 (diciembre, 2021).

Un niño que no destacaba

Kimmich rememora que nunca fue un jugador que brillara por todos los demás, algo que reforzó cuando llegó a la academia del Sttutgart, donde entendió que “debía trabajar más y mejor” si quería hacerse de un lugar, además de “pensar más rápido”. Ahí asimiló también que si enriquecía sus virtudes y no se amarraba a una posición tendría más oportunidades de jugar.

He jugado de interior, de lateral y de central. En cada posición necesitas diferentes habilidades y tienes que entender diferentes conceptos. Hoy, cuando estoy en el campo, puedo saber lo que necesita cada uno de mis compañeros. Me ayudó a entender el juego de una manera más global. Pep fue muy importante para mí en ese sentido. Me insistía mucho en que tenía que saber todo el tiempo dónde estaban mis compañeros”, señaló a El País (septiembre, 2021).

Esa capacidad de adaptación lo llevó no solo a crecer en las inferiores de Sttugart, sino a andar por clubes como RB Leipzig, con el que debutó el 28 de diciembre de 2013, y Bayern Múnich -al que llegó en enero de 2015 por 7 millones de euros-; a partir de 2016, en la Selección de Alemania, donde se le señala como “el heredero de Phillip Lahm”, un calificativo que no le agrada tanto y con el cual Guardiola no estaría tan de acuerdo, dado el inconmensurable potencial que ve en él.

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