Partido mil de los Mundiales: fiesta regia y mexicana
Los aficionados del país local decidieron apoyar a Japón en el partido ante Túnez, en el Estadio Monterrey.

El juego histórico en el Gigante de Acero, entre Japón y Túnez, fue una fiesta auténtica en las tribunas, donde la afición disfrutó al ritmo del Pavido Navido, El Rey y hasta el Cielito Lindo.
El partido 1000 de las Copas del Mundo registró una entrada de 51 mil 231 asistentes en el Estadio Monterrey, el recinto de Rayados, que se convirtió en la casa para los nipones
Afición regia y mexicana apoyaron a Japón
Desde que se abrieron las puertas, a las 19:00 horas, la afición regia y de otras partes de México mostraron su apoyo a Japón, portando jerseys en color azul.
La afición nipona fue mayoría en las tribunas, por mucho, también había Tunecinos, pero en un porcentaje mucho menor.
Los del Sol Naciente fueron infinitamente superiores al rival, siempre los cánticos de "¡Oh, oh, dale nipón, dale nipón, dale nipón!", retumbaron prácticamente todo el juego.
Cada uno de los goles asiáticos fueron festejados al máximo, se hizo la tradicional Ola en las tribunas, fueron varios intentos hasta que lograron que saliera perfecta ya en la segunda partes.
Regalos a directiva de Rayados
El millar de partidos de los Mundiales fue todo un acontecimiento en donde el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, y la princesa de Japón, Hizako de Takamado, terminaron felices por el acontecimiento que se vivió, por la fiesta regia.
Incluso, el máximo dirigente del futbol mundial le regaló unos balones oficiales de la competencia, autografiados, a Manuel Filizola, presidente del Consejo de Administración de Rayados, Pedro Esquivel, presidente administrativo del club, y a Alejandro Hütt, Host City Manager, quienes lo atendieron de la mejor manera en el palco de honor.
El Estadio Monterrey ya está en la historia de las Copas del Mundo y de la mejor manera posible, en una noche regia y mexicana en todo lo alto.
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