La terrible tragedia del Chapecoense: 'Todo quedó a oscuras, sonó la alarma', el relato de un sobreviviente
Alan Ruschel, uno de los seis sobrevivientes del accidente en 2016, habló con el diario Marca sobre aquella terrible experiencia.

El accidente de avión donde murió la mayoría del equipo Chapecoense, cuando volaba hacia Medellín para la Final de la Copa Sudamericana, es un suceso que jamás se olvidará y sobre todo para uno de los protagonistas de esa historia, como lo es Alan Ruschel, uno de los seis sobrevivientes.
Fue el 29 de noviembre del 2016, ya hace nueve años de esta tragedia y Ruschel contó a Marca lo que vivió en ese terrible acontecimiento.
Una terrible experiencia
Después de casi una década, Ruschel revive sus recuerdos, hoy se mantiene activo en el futbol, es capitán del Juventude (equipo de Primera División de Brasil), y habla de esa experiencia que cambió su vida.
"Yo me acuerdo de todo hasta el momento del impacto. Recuerdo que el piloto avisó que íbamos a aterrizar, hicimos una vuelta, otra vuelta, y nada… no aterrizábamos. De repente, en una de esas vueltas, se apagaron todas las luces del avión, quedó todo en silencio. Nadie gritó, no hubo pánico, solo esa sensación de '¿qué está pasando?'”.
"Después vino una turbulencia muy fuerte, sonó la alarma dentro del avión… y ahí ya no me acuerdo de más nada. Supongo que fue el momento del impacto".
Ya habían viajado en ese avión
Antes del día del accidente, Chapecoense ya había viajado en ese mismo avión, pero no habían notado nada extraño que hiciera pensar que algo andaría mal.
"Sí, ya habíamos viajado con ese avión en la Sudamericana. No es que sospecháramos que estaba en mal estado, no. Lo que era raro era toda la burocracia para poder usarlo: que no podía aterrizar en Brasil, que teníamos que hacer mil gestiones para contratarlo… pero en ese momento todo era nuevo para el club. Era la primera vez que Chapecoense jugaba una copa internacional, en vuelos chárter, el escudo del club en el avión… todo era un sueño para nosotros. Nadie pensó nunca que podría pasar lo que pasó".
Cambiar de asiento salvó su vida
"Yo sabía que iba a ser un viaje largo, de tres o cuatro horas, y quería viajar solo, acostarme en una fila de asientos atrás. Entramos todos: jugadores, cuerpo técnico, invitados… y cuando llegó uno de los últimos invitados, un periodista, se sentó a mi lado. Entonces pensé: 'no voy a poder acostarme'.
"Justo en ese momento Follmann, que estaba más adelante, me miró y me llamó para sentarme con él. Me levanté, fui con él, y ahí pasamos todo el vuelo: conversando, escuchando música, algunos cantando samba… todo muy tranquilo. El avión no tenía ningún problema... Terminamos sentados en la misma fila del avión en aquella tragedia… y los dos sobrevivimos. Es una historia muy especial para mí".
Cuando los rescatistas llegaron con él, el jugador estaba en shock y no dejaba de repetir el frío y dolor que sentía, pero Ruschel no lo recuerda.
"Sí, ellos me contaron que yo repetía todo el tiempo que tenía frío, que me dolía la espalda y el brazo. Tenía un palo clavado en el brazo, por eso tengo una cicatriz enorme ahí, y además me dolía muchísimo la espalda. De hecho, tuvieron que operarme porque tenía varias vértebras fracturadas. Todo eso me lo contaron ellos, porque yo no recuerdo nada de ese momento. Me devolvieron mi alianza, mis documentos, todo lo que llevaba encima".
Los médicos pensaron negativo
El dictamen médico era que Ruschel no volvería a caminar, estaba muy lastimado de la espalda, pero hoy hasta es capitán de su equipo.
"Sí, eso fue el médico de Chapeco. Cuando vio las imágenes, me contó después que pensó que yo había perdido la movilidad para siempre, que no volvería a caminar. Dijo que la lesión en la columna era tan grave que probablemente había afectado la médula".
"Cuando llegó al hospital, él me hizo una prueba: tomó una aguja y empezó a pincharme el pie para ver si yo sentía algo. Yo sentí. Y ahí él dijo: 'Vale, entonces hay una gran posibilidad de que vuelva a caminar'. Al final, fue increíble porque una lesión así normalmente lleva 50 o 60 días para empezar a caminar otra vez. Yo en una semana, diez días, ya estaba de pie".
Estuvo en coma y cuando despertó, no sabía lo ocurrido
"No, yo no tenía ni idea de lo que había pasado. Cuando desperté, preguntaba por la gente, por mis compañeros, y nadie me decía nada. Los médicos estaban orientados a no contarme de golpe lo que había ocurrido, solo cuando llegara el psicólogo para ayudar con la noticia. Yo estaba evolucionando muy rápido físicamente, cada día mejor, y cuando finalmente me contaron lo que había pasado me quedé bloqueado, sin reaccionar. Fue un shock muy grande".
El presentimiento
Ruschel no encontraba su pasaporte, después pudo hallarlo; luego, su esposa tuvo un presentimiento.
"Pensé que en la final tal vez el entrenador pondría una línea de cuatro más atrás para defender y que yo podría entrar. Cuando terminé el partido mi esposa me dijo que sentía que algo muy bueno iba a pasar conmigo. Yo pensé: 'será que voy a ser titular en la final'. Pero al final lo bueno fue sobrevivir al accidente… no era lo que imaginábamos".
¿Se retirará en Chapecoense?
"Es una pregunta muy buena. Con Chapecoense tengo una historia enorme, fui campeón allí, creo que soy uno de los jugadores con más títulos del club. Pero aquí, en Juventude, es donde todo comenzó, y también conseguí cosas grandes: un ascenso a la Serie A, mantenernos en la primera división, algo muy difícil, y ahora estamos en un proceso de crecimiento otra vez".
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