Carlos Hermosillo, el héroe de Cruz Azul que jugó con chaleco antibalas una Final

El delantero de La Máquina disputó 10 minutos de la Final del Invierno 97 ante el León, pero hizo el gol para el octavo título de Cruz Azul.

Hermosillo se convirtió en la imagen de la gesta aquel domingo 7 de diciembre de 1997. (Mexsport)

Solo 10 minutos de juego, un golpe, sangre y un penal para convertirse en el héroe del octavo título de Liga MX de Cruz Azul. La figura de Carlos Hermosillo se convirtió en la imagen de la gesta aquel domingo 7 de diciembre de 1997 en León, donde La Máquina conquistó la gloria que tardaría 23 años y medio en repetir.

Fue en la Semifinal contra Atlante en la que Hermosillo sufrió una fuerte lesión en las costillas que le imposibilitó disputar la Ida de la Final ante León y solo pudo entrar hasta el minuto 106, ya en el segundo tiempo extra, del partido de Vuelta. Pero eso fue suficiente para anotar el penal y convertirse en campeón junto con los celestes que levantaron la octava Liga.

Para poder tener acción en la cancha, las palabras de Luis Fernando Tena fueron claras: "solo si es estrictamente necesario", contó el delantero para mediotiempo hace tres años. El entrenador sabía que podría necesitarlo y por ello idearon una estrategia para proteger las costillas de Carlos Hermosillo: un chaleco antibalas.

¿Qué sucedió en la Final ante el León? 

El Grandote de Cerro Azul portó ese incómodo aditamento para evitar algún fuerte golpe que agravara su situación. Ya era el último partido de la temporada y el sacrificio podría valer la pena. Tiempo extra, el segundo y con un marcador que obligaba al gol de oro. Entonces, Tena volteó a la banca y llamó a Hermosillo, su as bajo la manga, para que entrara en lugar de Omar Rodríguez.

"Fue una gran decisión y lo mejor que me pudo haber pasado. Fue un partido difícil porque se daba en León, pero estábamos muy bien concentrados y se me dio la oportunidad de entrar a mí, que me dijo Luis Fernando Tena, porque solo iba a entrar si se necesitaba y tuve la fortuna de entrar y poder definir el partido", rememoró Hermosillo.

La historia se escribió cuando tenía 10 minutos en la cancha. Ángel David Comizzo le propinó una patada con toda intención al delantero celeste. La sangre brotó del pómulo del cementero, quien se encargó de cobrar el penal para darle el campeonato a La Máquina.

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