Ruso Zamogilny, el extranjero que jugó en la talacha por 250 'baros' en cancha de piedras, vidrios y clavos
Damián platicó en el podcast El RePortero de aquella anécdota en la que jugó en una cancha de piedras y vidrios.

En el podcast El RePortero, uno de los invitados especiales fue Damián Zamogilny, quien contó una anécdota en la que llaman "la talacha", una experiencia inolvidable.
Aceptó jugar por 250
Zamogilny recuerda la ocasión que empezó jugando en la talacha, a donde lo invitaron a jugar por 250 "baros".
"Y ahí empecé a jugar en el barrio. Un día me dicen, '¿no nos quieres venir a reforzar? Tenemos un torneo, tenemos cuartos de final'. Y pues te podemos inscribir por una baja que tenemos de una lesión. Yo dije, 'ah, sí, dale', para seguir jugando. Yo no tenía con qué jugar, salía a correr nada más y gimnasio. Entonces dije, 'ah, para ir a jugar. Dale, dale'. Me dice, 'te damos 250 baros, güey'. Yo, 'bueno, dale'".
"Yo acepté lo que sea, me agarré los 250, porque aparte el güey que me lo ofrecía era un conocido. Dije, 'no, dale, dale, va, yo no te quiero cobrar nada, güey, pero dale, va'".
Jugó en una cancha de piedras y vidrios
No era fácil, jugó en un terreno de piedras y vidrios, pero necesitaba el dinero y aceptó hacerlo, además de que la invitación venía de un amigo.
"'No, sí, déjame darte, güey, para ayudarte'. 'Ah, pues dale'. Entonces fuimos, jugamos, hice un gol, era una cancha de piedra, era una cancha de tierra, de piedras, de piedras y vidrios, clavos y todo. Increíble, güey. Nunca había jugado en una cancha así"."Y los tipos, ya saben, señores ya casados, van a divertirse y uno va a ir de talacha... Y bueno, me dieron mis 250... nunca pensé vivir de eso".
Editorial Mediotiempo es el equipo responsable de generar contenido informativo breve, relevante y oportuno en mediotiempo.com, manteniendo a los usuarios actualizados con notas concisas y al momento.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MEDIOTIEMPO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.