Desde el vestidor

Romo, Córdova y quién más

Francisco Arredondo

Los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 podrían servir para abrir, reforzar y hasta concretar posibles transferencias de varios de los futbolistas del Tricolor que, encabezados por el técnico Jaime Lozano, dieron la primera campanada en la justa veraniega al golear a Francia.

Desde antes de partir a tierras orientales algunos de los elementos del seleccionado mexicano tenían ya colgada la etiqueta de exportación, estatus que deben mantener en los próximos juegos que aún les restan en la justa olímpica, donde están las áreas de oportunidad para alcanzar el sueño de militar en otras ligas, principalmente en Europa.

Uno de los elementos que es seguido por clubes del Viejo Continente es Luis Romo, a quien en días recientes se le habría colocado como una opción para el Getafe de España, pero estas negociaciones se estancaron desde hace varias semanas y se antoja complicado que puedan avanzar, ya que los ibéricos lo querían a préstamo.

Otras opciones parecen abiertas no sólo en el mercado español, sino en otras ligas, aunque el tema no se pueda concretar en este periodo, lo volverían intentar en diciembre, pero existe la confianza de que Luis Romo tenga un papel destacado con el Tricolor y así poder conseguir su transferencia, pero también depende de las facilidades que dé Cruz Azul.

El americanista Sebastián Córdova es otro de los elementos que goza de un buen cartel para emigrar. Se estima que al menos cinco clubes europeos estarían interesados en pujar por llevarlo a sus filas, pero al igual que Romo los siguientes pasos para una posible transferencia dependerá de su exposición en Tokio.

En el primer semestre de este 2021 se habría presentado la posibilidad de emigrar al Betis de España, pero todo quedó en un intento.

Otro de los casos que podría cambiar de aires, es el mismo técnico Jaime Lozano, a quien supuestamente le habrían ofrecido dirigir en la Major League Soccer (MLS).

Sensibilizar a FIFA

El balompié nacional se sabe en capilla ante FIFA como consecuencia del grito homofóbico, por eso, Federación Mexicana de Futbol y Liga MX unen fuerzas con la campaña “Grita México”, para demostrar una vez más que se ha hecho todo lo que está en sus manos para erradicar la manifestación discriminatoria.

Los dirigentes están conscientes de que enfrentan un problema real, el cual tiene que ver con la reputación del país, que genera una publicidad negativa, por eso piden que las fibras de FIFA sean más sensibles para efectos de valorar los esfuerzos que realizan con el reforzamiento de sus campañas contra el grito.

Quieren acreditar que se hace todo lo posible, agotando todos los recursos a la mano y que hay una voluntad como industria, para evitar más sanciones económicas y deportivas por un grito que ofende y atenta contra la inclusión.