Opinion
Llega el momento en que hay que tomar decisiones. Lo que marca a los protagonistas puede darse de manera casual y espontánea o bien producto del empeño y la determinación.
Mañana juega el Tri y para algunos con eso basta y sobra.
Uno de los mejores y probablemente el que ha librado más balonazos en su contra, Oswaldo Sánchez.
Me gusta ver que además de estar los que son, vuelven a levantar la mano otros para ser de los que están.
Seis jornadas son suficientes para que en nuestra Liga todos se muevan (y ya no salgan en la foto).
Una cosa es lo que se espera, otra lo que sucede y otra lo que el clamor y la memoria termina por reconocer.
En la cancha puede pasar cualquier cosa. Remontadas espectaculares, victorias sufridas o derrotas inesperadas. La justicia suele ser subjetiva, aunque se refleja en un marcador.
No es necesario reiterar que el Balón de Oro es un premio individual. Todos lo son, a excepción de la Copa de Campeón, que es la más importante porque se levanta en equipo.
No hay peor paradoja que la de brillar desde la cuna y al mismo tiempo patear el pesebre.