Columna de Raquel Pérez de León

Mitos y realidades de la báscula

Raquel Pérez de León

Si eres de los que se pesan todos los días y creen fielmente en la báscula, debes saber que existen muchos mitos alrededor de este temido enemigo.

Nuestro peso puede moverse de un día para otro, o incluso el mismo día en diferente horario. Esto es porque el número que vemos en la báscula, abarca el total de nuestros músculos, agua, huesos y grasa corporal. Las siguientes son algunas dudas que surgen a la hora de pesarnos:

  • ¿Debo pesarme en un horario específico? Sí, lo ideal es que sea por la mañana, en ayunas y después de ir al baño. De preferencia sin ropa o en pijama, para que siempre puedas hacerlo igual y no sea un factor que te afecte. Si te pesas en la tarde será muy distinto, pues ya comiste, ya tomaste agua y seguramente tu peso incrementará.
  • ¿Qué pasa si retengo líquidos? Vas a pesar más. Nos pasa con frecuencia a las mujeres por cuestiones hormonales, y días antes de la menstruación podemos subir uno o dos kilos de pura agua. Otra razón por la que retenemos líquidos es por el consumo de alcohol. Así que si te vas de fiesta, no te recomiendo pesarte al día siguiente.
  • ¿El peso puede variar de una báscula a otra? Sí, a veces las básculas pueden no estar bien calibradas y tener una gran diferencia. Lo mejor es que te peses siempre en la misma para no tener esa variación.
  • ¿Por qué siento mejor mi ropa pero no bajo de peso? Es muy común en las personas que hacen ejercicio, pues esto puede hacer que incrementemos un poco de músculo, y el músculo también pesa. Si te sientes mejor con tu ropa es porque estás disminuyendo tu % de grasa corporal. Realmente el objetivo debería ser disminuir o mantener este porcentaje, independientemente del peso, pues lo importante es cómo te sientes y cómo te ves, nadie va a saber lo que marca la báscula.
  • ¿Es bueno pesarse todos los días? No te lo recomiendo. Es muy fácil frustrarse al ver el mismo número ó un número mayor en la báscula. Lo mejor es confiar en ti, apegarte a tu plan de alimentación y entrenamiento, y pesarte a lo mejor una vez a la semana o cada 15 días únicamente como control.