Columna de Raquel Pérez de León

Suplementos para quemar grasa ¿Verdad o mercadotecnia?

Raquel Pérez de León

Queremos bajar rápido, sin dieta y sin ejercicio y, gracias a esto, la industria de suplementos ha creado productos prometedores para eliminar o “quemar” la grasa. Sin embargo, aunque parezca el camino más corto, no es el correcto.

¿Cómo es que en teoría, funcionan?

Se dice que estos suplementos pueden actuar de distintas maneras en el cuerpo:

a. Incrementan el metabolismo de las grasas.

b. Impiden que la grasa pueda absorberse.

c. Aumentan la pérdida de peso.

d. Incrementan la oxidación o “quema” de grasa durante el ejercicio.

¿Cuáles son los más utilizados?

La lista de los suplementos para quemar grasa, es muy larga, entre los más populares se encuentran la cafeína, la carnitina, el ácido linoleico conjugado (CLA), el cromo y el té verde.

La carnitina ha sido de las más utilizadas durante muchos años con este objetivo. La  realidad es que todos tenemos carnitina en nuestro cuerpo. Ella es la encargada de permitir la entrada de ácidos grasos a la mitocondria (una parte de nuestras células) y así puedan oxidarse o quemarse. Sin embargo, no por tener más carnitina vamos a quemar más grasa.

Por otro lado, la mayoría de los productos para quemar grasa contienen cafeína, y si los consumes antes del entrenamiento, elevarán tu frecuencia cardíaca, harán que sudes más, y que tú pienses: sí estoy quemando grasa. Pero sabemos que el sudor es

únicamente agua y electrolitos, y además puedes agotarte más rápido si corres con el ritmo cardíaco tan elevado.

Los únicos productos que se ha comprobado que funcionan para bajar de peso, contienen sustancias peligrosas para la salud, por lo que están prohibidas, como por ejemplo, la efedrina, que puede causar infartos e incluso la muerte.

Evidencias científicas respaldan que el café y al té, sí pueden incrementar el metabolismo de las grasas, sin embargo, la cantidad de grasa que se llega a perder es muy poca.

Como conclusión, el camino más seguro para perder grasa corporal es la dieta y el ejercicio. Y como dice la frase, “despacio, que llevo prisa”. Es mejor bajar de manera

paulatina, pero aprendiendo a comer de manera saludable. Así, cuando estemos en nuestro peso, no nos costará trabajo mantenernos y evitaremos el famoso rebote.

m{166110}