Ajdin Hrustic, la nueva esperanza de la selección de Australia

El joven de padre bosnio y madre rumana alza la mano para llenar el hueco que dejó la generación de Tim Cahill y Mark Viduka.

Ajdin Hrustic es el '10' de Australia. (FOTO: Mauro Morales/mediotiempo)

Eduardo Domínguez y Mediotiempo

Australia estará en la Copa del Mundo de Qatar 2022, gracias a una nueva generación de jugadores que aspira a relevar la generación dorada que encabezaron Mark Viduka, Tim Cahill y Mark Schwarzer, en la cual Ajdin Hrustic (Melbourne, 5 de julio, 1996) alza la mano para tomar la batuta.

En su país es claro que ningún jugador fue tan influyente en el juego de los Socceroos a lo largo de la eliminatoria, especialmente en el último año, por lo que Hrustic luce como el indicado para impulsar a un país que todavía está en la búsqueda de hacerse de un sitio especial en el futbol.

Hrustic se pulió en Europa y eso es de gran ayuda para un representativo en el que solo él y Mathew Ryan juegan en clubes de cierto renombre (Eintracht Frankfurt y Real Sociedad, respectivamente).

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EL HEREDERO CON ASCENDENCIA BALCÁNICA

Lo primero que sobresale del jugador es su apellido, que heredó de su padre bosnio, un migrante que encontró en Melbourne las condiciones para construir una vida más digna al lado de su madre, que llegó de Rumania.

En esa ciudad ubicada en la parte sur de la isla, Ajdin tuvo las condiciones necesarias para desarrollar su talento; a los 14 años emigró a Europa para continuar con su formación, una vez que el futbol de casa no le daba para sostener su crecimiento.

Primero probó suerte en el Nottingham Forest inglés, después lo hizo en el Austria Viena, tras ello fue a dar a Alemania con el Schalke 04 y finalmente llegó a Países Bajos en el 2014 para caer en la academia del Groningen, su último eslabón al profesionalismo.

LOS SOCCEROOS TARDARON EN LLEGAR

Hrustic logró debutar en la Eredivisie en abril del 2017 y mostraba detalles interesantes que llevaron a la federación de Bosnia y Herzegovina a invitarlo, para formar parte de sus representativos en inferiores, aunque nunca lograron convencerlo, ya que era firme su intención de jugar para Australia.

Sin embargo, no fue fácil llamar la atención de los Socceroos y solo lo hizo después de varios avisos que empezó a mandar, en los que advertía la posibilidad de aceptar jugar con la bandera de su padre, si no era considerado.

Al exentrenador australiano Ange Postecoglou se le hizo saber lo que pasaba y lo entendió, por lo que movió sus redes para que no se los arrebataran, como ya había sucedido con otros prospectos, por lo que decidió llamarlo para un amistoso ante Brasil en junio de 2017, que se celebró en Melbourne, curiosamente el único en varios años.

A LABRAR SU HISTORIA

Si bien en Groningen logró consolidarse y ser habitual en los partidos, solo fue a su arribo al Eintracht Frankfurt en septiembre del 2020 cuando logró convertirse en un imprescindible para la Selección de Australia.

En el último año, Hrustic sumó 18 partidos jugados con su selección (13 de ellos como titular) para sumar cuatro asistencias y tres goles, sin contar el de la tanda de penales ante Perú. En Alemania, en tanto, participó en 28 partidos con Eintracht.

El estallido llegó en un momento propicio para su representativo, el cual ahora jugará su sexta Copa del Mundo como parte del Grupo D junto a Francia, Dinamarca y Túnez, a los que también buscará sorprender, como lo hizo ante los incas, que hoy ya conocen el apellido Hrustic y el potencial australiano.

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