Alphonso Davies, el refugiado que lidera a una histórica Canadá

Nació en un campo llamado Buduburam, en Ghana; venció a la adversidad y ahora es uno de los jugadores clave de Canadá, que vuelve a un Mundial

Davies, el crack más determinante del combinado canadiense.

Eduardo Domínguez

“No es algo de lo que hablaran mucho; solo querían que fuéramos felices”, recordó Alphonso Davies en marzo de 2021, cuando en una charla con el New York Times se le preguntaba cómo fueron esos primeros cinco años en Buduburam, un campamento de refugiados ubicado en las afueras de la ciudad de Accra, capital de Ghana, como si se tratara de un capítulo que simplemente no existió en la vida de sus padres, de nombre Victoria y Debeah.

La memoria del lateral izquierdo del Bayern Múnich, hoy uno de los mejores en esa posición en todo el mundo, parece que solo se activó cuando tenía ya seis años, una vez que se encontró en Windsor, Ontario, la primera ciudad de Canadá que pisó antes de asentarse en Edmonton; de lo que pasó antes nunca quisieron supiera mucho, ni él quiso saber más.

5,000 kilómetros y dos décadas antes

En 1999 la pareja Victoria-Debeah Davies vivía inquieta en la ciudad de Monrovia, capital de Liberia, debido a la amenaza de violencia que existía desde que Charles Taylor, en el año de 1997, había tomado el poder por la fuerza. Desde el norte del país empezó a llegar el rumor de que un grupo de rebeldes, conocido como el LURD, había tomado las armas, en lo que marcaría el inicio de la segunda guerra civil en su país en solo 13 años.


La violencia llegó pronto a la puerta de su casa, por lo que solo tuvieron dos opciones: huir o tomar las armas para sumarse a la guerrilla, algo a lo que no estuvieron dispuestos, por lo que decidieron salir del país.

“Teníamos que cruzar sobre cuerpos muertos para ir a buscar comida”, recordó Victoria en declaraciones que retomó The Sun (agosto, 2020): “Fue muy difícil y peligroso”, también dijo Debeah, al explicar cómo fue que decidieron irse de Monrovia.

Buduburam, la cuna de Alphonso

La joven pareja llegaría al campamento de Buduburam, un sitio delimitado en el que al menos no morirían por alguna bala. Vivirían… Ahí nació Alphonso Davies, en medio del llanto de su madre, que no sabía qué clase de vida tendría su primer hijo, en ese inhóspito sitio.

"Agua, comida, ropa; necesitabas dinero para todo", detalló Crotai Blawah, uno de los tíos del futbolista, al portal del Bayern Múnich (noviembre, 2019). “Para la comida mezclamos unas pocas hojas con curry para hacer una sopa, no había nada más".

En esas condiciones vivieron hasta 50 mil liberianos. La guerra terminó en 2003 y la familia Davies decidió no volver a casa… Vía la ACNUR, la agencia de refugiados de las Naciones Unidas, padre, madre e hijo encontraron la vía para reasentarse en un tercer país, Canadá, al que llegaron tres años más tarde, en 2006.

Cuando miro hacia atrás, un campo de refugiados, sin comida, sin ropa… y aquí estamos hoy. Alphonso tiene todo lo que necesita. Estoy orgulloso de él”, recordó con nostalgia su madre Victoria, en un video que compartió Vancouver Whitecaps en junio de 2017, cuando el joven futbolista recibió la nacionalidad canadiense, por entonces su mayor premio.

Ese día por fin sus papás volvieron a hablar de esos años difíciles, los que siempre habían evitado para no someter a Alphonso a un recuerdo sepultado ni perturbar su joven memoria.

Alguna vez Thomas Müller, su compañero en el Bayern Munich lo describió así: “Alphonso es un jugador con mucho corazón y mucho poder-potencia. Potencia extrema. A veces no es el mejor posicionado en el campo, pero cuando el oponente piensa ‘tengo tiempo, tengo tiempo’ aparece ‘meep-meep-meep’, como el Correcaminos (risas). El correcaminos viene adelante y roba el balón”.


Y hoy ese chico que nació en un campo de refugiados, sin ninguna posesión, solo arropado por sus padres, ganó la más dura de las batallas y ahora comanda a la Selección de Canadá, la que tras 36 años volverá a una Copa del Mundo.

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