Liliana Rodríguez y Maite García, las futbolistas que viven su amor sin huir de México

Las jugadoras están comprometidas y han disfrutado de su noviazgo en la Liga MX Femenil con una misma pasión: el futbol.

Abigail Parra

Una relación de tres años, la misma pasión y valores familiares bien arraigados, son los escudos perfectos para que Liliana Rodríguez y Maite García vivan su amor libremente, sin prejuicio alguno, a pesar de vivir en un país donde todavía hay que luchar contracorriente en temas de diversidad sexual.

Ambas juegan en la Liga MX Femenil, Liliana, ahora con Pumas. tiene mayor recorrido en el futbol que Maite, quien defiende los colores del Atlético de San Luis, pero fue Toluca donde se conocieron y sus caminos por siempre se unieron.

"Perseguir tus sueños y si amas a una persona que luches por estar con ella y ser felices", es la frase con la que García resume su sentimiento por Lili en exclusiva con Mediotiempo. Maite es defensa del Atlético de San Luis y viaja entre siete y ocho horas para poder convivir y ver a Liliana, su pareja desde hace tres años.

Maite es amante de la danza, el balompié era meramente un pasatiempo. Con la creación de la Liga MX Femenil, conoció la profesionalización del futbol y con ello a la mujer con la que decidió estar toda su vida, pues Lili y la zaguera están ahorrando para casarse pronto.

“Sí fue un proceso (revelar sus preferencias sexuales a su familia) porque era algo nuevo. Mis papás se sacaron de onda al principio, pero me dieron la apertura y se dieron cuenta de cómo estaban las cosas. Nos apoyan, mis tíos, mi familia, mi hermano la adora. Mi mamá la ve como su otra hija", recordó Maite.

En el caso de Liliana, delantera que había sido parte de procesos de Selección Mexicana en categorías menores previo a la Liga MX Femenil, la tarea de presentar a su pareja en casa fue sencilla. Su madre tenía sospechas, pero no fue hasta que Maite entró a su casa cuando todos confirmaron las sospechas y la recibieron como una integrante más a la familia.

"En mi familia la aceptaron, mi mamá no sabía de esto, pero las mamás se dan cuenta. Pero nunca fue que yo se lo confirmara, cuando la llevé a casa hablé con mi mamá y la aceptaron normal, hasta mis sobrinos, hermanos y mi papá, la tratan bien. Lo ven muy normal, por eso a nosotras nos importaba nuestra familia y no personas externas, si ellos aceptan lo demás no importan", comentó por su cuenta Liliana.

La ofensiva ha pasado por Toluca, Tigres y ahora con Pumas. Fue en la institución escarlata donde ambas compartieron vestidor. Juntas llegaban a los entrenamientos, a los partidos, siempre con respeto hacia sus demás compañeras, al cuerpo técnico y directiva que en ningún momento las enjuiciaron por su relación.

"En todos los clubes donde hemos estado nos respetan, nos controlan más una foto, comiendo algo que no debemos, que una foto dándonos un beso. En Toluca nos respetaron mucho, el técnico lo sabía y los directivos, nunca se metieron con nosotras”, confesó Lili respecto a la apertura en los diferentes equipos con respecto a las preferencias sexuales de las jugadoras.


Y es que para las dos, la base de su relación es el respeto mutuo y hacia los demás, la exigencia que ellas hacen hacia su vida privada es devuelta con educación, valores y madurez de entender que al final de cuentas están en un trabajo en el que las relaciones amorosas tienen que ser manejadas con cautela sin importar la preferencia sexual.

“Pero también nosotros no fuimos de estar demostrando cosas de que no porque entra la parte de que respetábamos mucho”, explicó Rodríguez; mientras que Maite dijo que en Toluca "nos apoyaban y el profe (Juan Carlos Mendoza) nos dijo: sé lo que tienen y cualquier cosa que necesiten las voy a respaldar en lo que sea".

LIBRES EN MÉXICO

El amor entre las dos futbolistas no se ha visto en la necesidad de dejar el país para ser libres. Las dos reconocen que en nuestra sociedad hay avances en la mentalidad y leyes que les ha permitido vivir sin esconderse, sin tabúes .

"Creo que es mucho que les importa el qué dirán, las opiniones externas y a nosotras nos gusta ir por la vida de frente, no andarnos escondiéndonos. El apoyo de nuestras familias es lo más importante, eso nos ha llevado a verlo natural", comentó Liliana respecto a otras historias como las de Bianca Sierra y Stephany Mayor, quienes hace un par de años narraron su vida en Islandia.

Para Maite, la situación de aquellas dos seleccionadas pudo ser muy diferente a la que ella y Liliana viven actualmente, por ello la opinión sobre dejar tierras aztecas para vivir libres no puede ser la más objetiva al desconocer los motivos reales por los que Bianca y Mayor prefirieron ocultar su relación y revelarla tiempo después desde otro continente.

"Respetarnos, o sea, pedimos respeto y damos respeto. Tampoco considero que tengamos que irnos a otro país. En nuestro caso no sería una solución".

LA BODA

La Ciudad de México en el 2010 se convirtió en la primera ciudad en legalizar el matrimonio igualitario sin importar el género. Más estados se han sumado para alcanzar, hasta el momento, un total de 19, mientras que otros más se busca la legislación, en algunos estados se ganan batallas aislada mediante amparos legales, como es el caso de Guerrero, Querétaro y Zacatecas.

El sueño de la defensa de la plantilla potosina era tener una gran fiesta en su boda, esto luego de que en enero Liliana le pidiera matrimonio: “Quería una fiesta grande, pero vimos los precios de todo y te das cuenta que está bien caro", Maite reveló entre risas.

Por ello, la fecha no está definida todavía, sin embargo ya hay una alcancía para ahorrar y pronto verlas cumplir su sueño de estar juntas formando una familia.

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