¡Con Mora figura! Pumas paga caro sus errores, pierde ante Xolos y alarga su mal momento
La escuadra universitaria fue víctima de sus propios errores y se llevó la derrota ante los Xolos de Tijuana en su casa

El conjunto de los Pumas alargó su mal momento en el Apertura 2026 de la Liga MX, luego de caer ante los Xolos de Tijuana por dos anotaciones a cero y llegó a tres partidos consecutivos sin conocer la victoria, en un duelo en el que los universitarios fueron víctimas de sus propios errores y los locales no desperdiciaron sus oportunidades y se llevaron los tres puntos.
La joya mexicana y la escuadra fronteriza, Gilberto Mora, fue el encargado de darle rumbo al encuentro, tras anotar un doblete, aprovechando las equivocaciones de los universitarios, quienes cometieron dos penales y el joven mediocampista cobró de manera perfecta y venció a Keylor Navas en ambas ocasiones, con lo que le dio la victoria a su equipo.
¿Cómo fue el partido entre Xolos y Pumas?
Pumas llegó al Estadio Caliente con la intención de prolongar su buen paso como visitante, pero terminó encontrándose con una noche incómoda, de esas en las que el partido parece estar bajo control hasta que una pequeña grieta se convierte en una avenida completa. Xolos no necesitó demasiados argumentos. Le bastaron dos penales, la contundencia de Gilberto Mora y una expulsión para convertir el desconcierto universitario en un 2-0 tan contundente como doloroso.
Durante la primera mitad, el partido tuvo más voluntad que precisión. Pumas avisó primero. Apenas al minuto seis, Víctor Arteaga probó desde fuera del área y obligó a Antonio Rodríguez a intervenir con una atajada que evitó que los universitarios tomaran ventaja. El arquero de Tijuana comenzaba a convertirse, sin saberlo todavía, en uno de los personajes de la noche.
Pumas tenía la pelota, buscaba los espacios y trataba de encontrar a Uriel Antuna y Robert Morales, mientras Xolos esperaba su momento. La diferencia estaba en que los locales parecían más cómodos con la paciencia.
Carrasquilla recibió una amarilla al 11’ por cortar un avance de Tijuana y, poco después, Pumas tuvo un tiro de esquina que no logró transformar en peligro real.
Xolos respondió con Adonis Preciado, cuyo remate al minuto 24 pasó apenas por un costado del arco defendido por Keylor Navas. Después fue Iván Tona quien estuvo cerca con un disparo que salió desviado.
El encuentro avanzaba entre aproximaciones y advertencias. Ninguno conseguía romper el cero, pero la sensación era que el partido esperaba un error más que una genialidad.
Antonio Rodríguez volvió a aparecer al 34’, cuando desvió un disparo universitario y mandó la pelota a tiro de esquina. Pumas seguía buscando, aunque cada ocasión desperdiciada comenzaba a tener el sabor de esas oportunidades que después se cobran caras.
Antes del descanso, Nathan Silva ganó por arriba y mandó su cabezazo por encima de la portería. Cero a cero. El marcador parecía justo. El problema para Pumas era que el partido estaba mucho más cerca de decidirse por una equivocación que por el futbol desplegado durante los primeros 45 minutos.
Y entonces llegó el segundo tiempo.
Al 50’, Rubén Duarte cometió una falta dentro del área y el árbitro señaló penal para Tijuana. Un error individual transformó de inmediato el escenario.
Gilberto Mora tomó la pelota. El muchacho que apenas hace unos días había sido protagonista en el triunfo sobre Cruz Azul no pareció cargar con la presión de cobrar frente a uno de los nombres más reconocidos del futbol mundial. Frente a él estaba Keylor Navas. En la tribuna, la expectativa. En sus pies, la posibilidad de romper un partido que hasta entonces seguía cerrado.
Mora no dudó. Disparo colocado y gol. Tijuana 1, Pumas 0.
La ventaja cambió la naturaleza del encuentro. Xolos ya no necesitaba buscar con desesperación y Pumas estaba obligado a adelantar líneas.
Pero entonces llegó otro golpe.
Pablo Bennevendo fue expulsado y dejó a Pumas con 10 hombres. La inferioridad numérica convirtió una noche complicada en una auténtica cuesta arriba para los universitarios.
Pumas tuvo la pelota durante varios minutos, pero tenerla no significó encontrar el camino hacia Antonio Rodríguez. El balón circulaba, sí; las ideas, mucho menos.
Keylor también tuvo que intervenir. Al 66’, salió de su área para cortar un centro peligroso de Tijuana y evitar que la jugada terminara en una ocasión mayor. Xolos esperaba agazapado, listo para correr cuando apareciera el espacio.
Y apareció. Al 73’, los fronterizos lanzaron un contragolpe. Yael Padilla recibió el servicio de Preciado, pero la defensa universitaria alcanzó a desactivar la amenaza.
Pumas seguía vivo. Hasta que volvió a equivocarse. Al 79’, otra falta dentro del área volvió a regalarle a Tijuana la oportunidad de sentenciar el partido desde los once pasos.
Otra vez Gilberto Mora. Otra vez Keylor Navas. Y otra vez ganó el muchacho.
El cobro terminó en las redes para convertirse en el segundo tanto de la noche y en el doblete de Mora.
2-0. Ahí terminó de romperse el partido. No porque Pumas dejara de correr, sino porque ya no tenía respuestas. Con diez hombres, dos goles en contra y un rival que había descubierto que los universitarios podían hacerse daño solos, el encuentro se convirtió en una cuestión de resistencia.
Xolos no necesitó una exhibición ofensiva. Necesitó saber esperar. Pumas, en cambio, pagó demasiado caro cada equivocación. La noche comenzó con Antonio Rodríguez salvando a Tijuana y terminó con Gilberto Mora castigando a Pumas. En medio quedaron dos penales, una expulsión y una colección de pequeñas decisiones que terminaron construyendo una derrota completa.
Mora volvió a aparecer cuando su equipo más lo necesitaba. Y lo hizo ante Keylor Navas, en un escenario que parecía diseñado para poner a prueba su carácter.
A sus 17 años, el futbolista de Xolos no jugó como quien pide permiso.
Cobró dos veces y en ambas acertó.
Para Pumas, la frontera terminó siendo una aduana demasiado cara. Llegó buscando tres puntos y salió con una derrota que no nació de un solo error, sino de varios: primero la falta dentro del área, después la expulsión y finalmente otro penal.
Xolos simplemente hizo lo que hacen los equipos que saben aprovechar las grietas: esperar a que aparezcan.
Y cuando aparecieron, Gilberto Mora no perdonó. La frontera fue amarilla y negra y Pumas, por una noche, se quedó del otro lado.
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