Premier League

Arsenal hace la tarea ante el Bournemouth y es más líder que nunca en la Premier League

El equipo de Mikel Arteta se puso a siete puntos del Manchester City, que todavía no juega esta fecha.

Declan Rice marcó doblete (Reuters)
Declan Rice marcó doblete (Reuters)
Ciudad de México

Con un doblete de buenos goles de Declan Rice, Arsenal es más líder que nunca luego de imponerse por 3-2 en su visita al Bournemouth, marcada por algunos errores no forzados y la demostración de los gunners de la buena forma que mantienen en el arranque de la segunda vuelta de la Premier League.

El centrocampista internacional inglés, en su regreso a la competición tras su baja por lesión ante el Aston Villa, fue la solución más concluyente del equipo de Mikel Arteta, aunque no esquivó el sufrimiento final, por el 2-3 de Kroupi para los locales que apretó el resultado hasta los últimos instantes, entre la tensión, los nervios y la incertidumbre.

Pero la pegada del Arsenal fue tremenda, fundamental en un triunfo más que valioso. Ganó en una tarde incómoda, nada brillante, mucho más práctico que estético para sobrellevar la visita al estadio Vitality y a un rival que lo puso en jaque por fases. Los tres primeros remates entre los tres palos del Arsenal (cinco en todo el choque) fueron gol. En ese panorama, salió ganador.

Gabriel condicionó inicialmente el partido. Uno de los mejores centrales del mundo en la actualidad, firme, poderoso y solvente, cometió un fallo impropio de su nivel en la salida de balón. Juega con tanta confianza, dentro de tantos automatismos trabajados por Mikel Arteta, que no se percató de la presencia de Evanilson cuando ideó su pase horizontal hacia Saliba, en el otro lado.

Porque ahí acechaba, entre los dos, en la línea de pase, el atacante brasileño, en la presión alta que planteó Andoni Iraola en cada saque de portería del Arsenal. Solo en el borde del área, descolocado David Raya en posición de salida de balón no de portero, el delantero cruzó su disparo por raso para poner a prueba al Arsenal.

Gabriel anotó el empate parcial (Reuters)

Pero el líder de la competición inglesa, repleto de recursos, lo asumió con la entereza del equipo que es. En cuatro minutos, dirigido por el enésimo desborde de Noni Madueke (un acierto indudable su fichaje desde el Chelsea para dar descanso a Bukayo Saka, como este sábado) empató el encuentro… por medio de Gabriel, que conectó de volea el 1-1. Una redención. Y un partido reiniciado, jugado de poder a poder.

El plan de Andoni Iraola, entre la preocupación de diez jornadas sin ganar (once ahora), incomodó al Arsenal, al que le costó salir, jugar y, sobre todo, controlar el partido como le gusta, sin que pase nada por detrás de su defensa y su medio campo. El Bournemouth logró mantener la agitación latente en ese sector del terreno, con apariciones amenazantes, aún solo amagos, pero tan insistentes que jamás hubo calma visitante.

Solo tiró una vez entre los tres palos el Arsenal en la primera parte (la jugada del 1-1). Una prueba del laberinto por el que se movía sobre el césped del estadio Vitality, ante once mil espectadores, además con la necesidad de ganar que tiene en cada cita, por más que el tropiezo entre semana del Manchester City le haya dado un margen inesperado de permitirse algún desliz.

Realmente no es así. Cada lapsus se paga con creces en esta competición. Ya lo sabe de primera mano el Arsenal, el subcampeón en cada uno de los dos últimos años tras ser líder durante varias fases. Si quiere ser campeón necesita la versión de su segundo tiempo contra el Aston Villa del pasado martes, nada que ver con su choque de este sábado, más incierto e irregular.

Declan Rice marcó el de la ventaja ante el Bournemouth (Reuters)

Otro remate de Brooks advirtió al Arsenal, que, en la siguiente jugada, en su segundo remate a portería del partido, anotó el 1-2. Si no funciona el colectivo, tiene individualidades de sobra, como Declan Rice, su llegada y su disparo, combinados para el gol en el minuto 54. Un alivio para Arteta, al frente de la Premier desde octubre y con el 1-3 en el minuto 70, de nuevo de Rice, que aprovechó un pase atrás de Saka.

Aún sufrió el Arsenal. El disparo que soltó Kroupi Júnior desde lejos, de repente, batió a David Raya y reabrió un partido distinto, a cuarto de hora del final, con un gol ya solo de diferencia, con el Bournemouth relanzado y con una prueba de resistencia para el líder, que retuvo la victoria. El pitido final fue su único instante de tranquilidad.


Sobre el autor
Sebastián Faed

Redactor. En MT desde 2024. Egresado de la FCPYS (UNAM) como Lic. en Ciencias de la Comunicación (Periodismo).

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