Opinion
Ayer las palabras guerra, venganza, guerreros, salieron del entrenamiento de la Selección Nacional.
Mientras Messi demuestra que "ha crecido" en la cancha, se desinhibe poco a poco, aparece en anuncios de televisión y posa sonriente al lado de Laporta tras el jugoso contrato que firmó recientemente.
Estamos acostumbrados a ver jugadores como el togolés Adebayor lucirse en la delantera del Manchester City, o el marfileño Yaya Touré formar parte del espectacular Barcelona; y a Samuel Eto'o.
Entre las fórmulas, sistemas de sorteo, elección de cabezas de serie, votos y revoltijos que sabe hacer bien la FIFA, hay uno que no se habían planteado hasta ahora y que es difícil manipular.
Entre el glamour, las estrellas y los millones de euros que se reunieron en Montecarlo para el sorteo de la Champions, estuvo presente un directivo desconocido, Foivos Erotokritou, a quién casi nadie
No Pumas. Así no. Esa no es tu costumbre. Tu naturaleza te lo prohíbe.
Aunque en México ya pasó de ser el tema del momento, hay incertidumbre. Algunos equipos ya tomaron medidas. En el Hannover pusieron a Steve Cherundolo en cuarentena.
Mientras aquí en México tendremos mil y un tomas y repeticiones de cada movimiento que ocurra en la cancha del Estadio Azteca, en Estados Unidos el panorama está poco complicado.
Las típicas declaraciones de "vamos a dar el 100 por ciento", "vamos a jugar de tú a tú", etcétera, ya caducaron. En las últimas semanas hemos visto cómo las redes sociales a través de internet.