Desde el vestidor

Jeff Luhnow, el Harry Potter del deporte, cerca del San Luis

Francisco Arredondo

El publicista y empresario Carlos Alazraki y su hijo Mark Alazraki, director de la serie 'Club de Cuervos', buscan irrumpir en la Liga MX, no solo adquiriendo el 51 por ciento de las acciones del Atlético de San Luis, sino sumando al proyecto como socio al mexico-estadounidense Jeff Luhnow, exgerente de los Astros de Houston de la Mayor League Baseball (MLB).

Al hablar de Luhnow la primera referencia que aparece es el escándalo que se destapó hace un año sobre robos de señales en las temporadas 2017 y 2018 en los Astros, que generó su suspensión en primera instancia y posteriormente fue separado de su cargo; se argumentó que hizo caso omiso a las advertencias de las Ligas Mayores.

Los Alazraki ponderaron los exitosos de Luhnow como directivo de franquicias en la MLB, como son los San Luis Cardinals y la novena de Houston, con tres anillos de Serie Mundial en cuatro disputadas, por encima de cualquier acusación, ya que pretenden sumar esfuerzos para hacer crecer a un club como Atlético de San Luis.

El nacido en la Ciudad de México en 1966, de padres estadounidenses, es considerado como una de las mentes más brillantes en el diseño de estrategias para reconstruir desde sus cimientos proyectos deportivos, con herramientas de economía, matemáticas, física e ingeniería computacional.

Jeff tuvo su primera incursión en la industria del beisbol en 2003, tras ser buscado por el dueño de los San Luis Cardinals, mientras trabajaba como consultor de negocios en una empresa dedicada a la fabricación de pantalones de mezclilla. Su relación con el Rey de los Deportes fue cuando en Ligas Pequeñas jugó en México durante su niñez y adolescencia.

Su labor era el desarrollo de procesos para evaluar a los peloteros con sistemas de computación, además de optimizar el reclutamiento de jugadores en Latinoamérica y tener un mayor un éxito en los drafts en la selección de amateurs.

En 2011, después de 9 años, dejó a la institución con tres Series Mundiales disputadas y dos ganadas, pero era momento de tomar un reto más importante, la gerencia general de los Astros, donde propuso una reconstrucción basada en tres ejes: scouteo y desarrollo, un departamento de análisis estadísticos avanzado, además de potenciar la academia del equipo en República Dominicana.

Los primeros años fueron catastróficos, pero sus estrategias analíticas y gestión siempre las tuvo de su lado, comenzó a buscar el talento para desarrollarlo sobre todo en Latinoamérica, sumó al proyecto especialistas en diferentes áreas más allá del beisbol; de hecho era conocido como el Harry Potter y la Cueva de Nerds.

En 2017 cambió la historia de la novena de Astros al ganar la Serie Mundial sobre los Dodgers de Los Ángeles, pero en 2020 se hizo público el robo de señales en 2017 y 2018, por lo que fue suspendido un año por la MLB y después separado del equipo.

Ahora busca implementar sus fórmulas de éxito en el futbol. Lo intentó en la MLS, pero desde su perspectiva es mayor la inversión respecto a la que puede hacer en la Liga MX, donde ya lo habría intentado en diciembre pasado cuando buscó la compra del Puebla, pero no quitó el dedo del renglón y está en la mesa para hacerse junto con los Alazraki del Atlético de San Luis.