Opinion
El revuelo que alcanzó el asunto de la pachanga de los seleccionados mexicanos en Monterrey después de la cascarita que se aventaron con el representativo nacional de Colombia, causó revuelo.
Después del gran escándalo que se dio en los medios de comunicación en relación a la pachanga de los jugadores de futbol de la Selección Nacional en Monterrey.
Seguramente conocen la historia. El viernes pasado, el Tuca y sus Tigres fueron a realizar su práctica matutina a la cancha de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
¿Por qué querer llamar de manera permanente la atención? No lo entiendo. ¿Qué pretende el Pachuca con en todo momento querer aparecer en todos los medios de comunicación posibles?
No me gusta subirme a los carros de la victoria, ni irme por el comentario fácil y complaciente. Yo no le iba a las Chivas en la Final de la Copa Libertadores, tampoco al Inter de Porto Alegre…
No quiero polarizar el tema, me parece que lo que menos necesita nuestro entorno deportivo y mediático, es un ambiente con tintes violentos, quizá no hay que armar un gran escándalo al respecto.
Impulsado por el analista deportivo David Faitelson, ha revivido un interesante debate en relación a los derechos de transmisión de televisión de la Selección Nacional de Futbol.
Ahora sí, estoy seguro de afirmar que la Federación Mexicana de Futbol sólo pretende vernos la cara a los aficionados...
Pues sí, no se presentan grandes contrataciones, continúa el sistema de competencia mediocre, empezó el torneo muy pronto, hay mucho extranjero (y nacional) de muy bajo nivel…