Por primera vez en 50 años, avistamientos de ballenas en Argentina no se podrá admirar

Disfrutar de los cetáceos es el principal atractivo turístico de la zona.

La pandemia interrumpirá el atractivo turístico de esta zona de Argentina.

Editorial Mediotiempo

Por primera vez en 50 años el centro de avistamientos de ballenas, lobos y elefantes marinos en Puerto Pirámides , Península Valdés, en Argentina se encuentra cerrado debido al brote de coronavirus covid-19 que ha obligado a las autoridades a tomar esta medida de precaución desde marzo.

“Ya sabía que iba a llegar este momento. Pero es difícil resignarse a no verlas jugar en el océano. Vamos a extrañar las piruetas y los gritos de exclamación de la gente”, expresó Jorge Schmid al diario El Clarín sobre los avistajes de la ballena Franca Austral


“Será la primera vez en 50 años que no vamos a salir en las lanchas ni siquiera para la gente de la provincia”,

Schmid inició esta actividad turística en 1970 junto con el “rey de las ballenas” Mariano Van Gelderen, quien murió en diciembre de 2015.

Cada año, las ballenas llegan a las costas de Chubut a fines de mayo para reproducirse y parir. Ahí se mantienen hasta mediados de diciembre y es posible ver adultos que llegan a medir 14 metros y pesan 40 toneladas. La temporada pasada 100 mil personas acudieron a ver el espectáculo de la naturaleza. El 30 por ciento de esa cantidad fueron extranjeros.

“Nosotros ya damos por perdida la temporada. Por más que los efectos de la pandemia vayan desapareciendo un poco. Si bien el turismo fuerte comienza en septiembre, no van a estar dadas las condiciones para salir al mar”, dijo Schmid sobre la temporada en que los turistas europeos llegan a esta costa de Argentina..

El experto recordó cómo la actividad humana acabó con miles de estos ejemplares al inicio del siglo pasado, cuando se estimaba una población de 100 mil ballenas Franca.

“Pero la matanza fue tal que en un momento quedaron solo 3 mil. Pero por suerte avanza la reproducción y ya no están en peligro de extinción, siempre y cuando los países históricamente cazadores respeten la prohibición de matarlas”, apuntó el experto.


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