Desde el vestidor

Contratar director deportivo en Cruz Azul, toda una lucha de poderes

Francisco Arredondo

Desde la estrepitosa salida de Ricardo Peláez como director deportivo de Cruz Azul se ha tornado en misión imposible encontrar quien lo supla, por lo que al exterior de la entidad celeste da la impresión de que se trata de una lucha encarnizada por el poder entre los hermanos Guillermo y Alfredo Álvarez y su cuñado Víctor Garcés.

Trascendió que cada uno de estos directivos ha entrevistado a sus candidatos, pero también hay quienes mediáticamente han sido postulados aunque desde ahora marcan su línea, ya que prefieren seguir en sus actuales actividades que ligarse sobre todo con los recién aparecidos directivos, los mismos que dieron el golpe de estado a Billy semanas atrás.

Los nombres de los candidateados en su mayoría son ex jugadores del club como Christian “Chaco” Giménez, Francisco Gabriel de Anda, Humberto Valdez y Joaquín Beltrán, pero se supone que hasta el momento sólo con tres han tenido contacto.

Estas charlas se han dado de diferentes formas y lugares, en un café, comida, cenas u oficinas, permitiendo a los dirigentes sacar sus propias conclusiones respecto a lo que les podría ofrecer cada uno de ellos. Las percepciones van desde que “está muy verde o joven” hasta “por ahora tiene trabajo y está cómodo en esa televisora”.

También los candidateados o postulantes al cargo tienen sus percepciones para llegar o alejarse del cargo y estas van desde “Lo importante es devolverle la identidad al club y traer gente que sepa lo que es Cruz Azul, y generar esa identidad desde las fuerzas básicas” o “es difícil tratar con los dirigentes, sobre todo con quienes llegan, ya que quieren un personaje que ellos puedan maniatar y gobernar”.

Bajo esta tesitura está la búsqueda del nuevo director deportivo, ese personaje que tendrá que ser realmente exigente con sus posibles jefes para que ni todo el éxito ni todo el fracaso sea de él, o en su defecto uno dispuesto a ser un simple vocero y que esté dispuesto a cargar sobre todo con los señalamientos si el proyecto no cuaja.

LOS ÁRBITROS, SIN QUEMARSE

Esa fue la postura de la Comisión de Árbitros que, sin meterse más de lo necesario, dejó todo en manos de la Disciplinaria, ya que los colegiados no ingresaron protesta para defender al silbante Marco Ortiz de los insultos que le propinó Miguel Herrera al llamarlo “puto” y a sus compañeros “maricones”.

La Disciplinaria investigó el caso de oficio y aplicó el Reglamento como un insulto. Al interior del gremio arbitral quedaron satisfechos al considerar correcta la sanción de tres partidos, ya para ellos no dice nada respecto a alguna situación homofóbica.

SE RETIRA EN DICIEMBRE

Luego de 13 años como árbitro de Primera División o Liga MX, el silbante capitalino Roberto García Orozco se despide de las canchas profesionales en diciembre o cuando termine su participación en el actual Apertura 2019.

De hecho, Roberto, quien cumple 45 años de edad el 24 de octubre, ya prepara su retiro, mientras uno de sus hijos ya incursiona también en esta profesión para seguir los pasos de su progenitor.