Opinion
Vaya contrastes los que tiene el futbol mexicano. Después de una semana que nos permite soñar sobre el futuro de algunos mexicanos en el extranjero y en consecuencia de la Selección Nacional-
Le doy muchas vueltas en la cabeza y trato de imaginar lo que yo hubiera hecho estando en los pies del más reciente ídolo nacional: Cuauhtémoc Blanco.
Sólo podría describir como impresionante lo expresado por los alemanes en los últimos seis días. ¿Quién puede regodearse diciendo que le encajó ocho goles a Inglaterra y Argentina en un Mundial?
En esta editorial no pienso ponerme a hablar de los que dijeron o no dijeron ciertas cosas a favor o en contra de la Selección Mexicana de Futbol.
Que emocionante es poder compartir estas líneas con ustedes, y al mismo tiempo, estar sintiendo una vibra especial porque el ambiente ya se ve, huele y sabe a Mundial.
A muchos de nosotros simplemente no nos agradan los esquemas de juego en donde un equipo no se preocupa por tener el balón mucho tiempo, sino que sólo enfoca sus esfuerzos en defenderse.
Después de ver cómo eliminaban ayer al líder general, llegué a una conclusión: ¡que terrible envidia me dan los aficionados de los Tuzos del Pachuca!
La historia del futbol es exquisita con innumerables capítulos de sangre, sudor y lágrimas que han marcado la vida de muchos de los que vemos en el deporte de las patadas una verdadera pasión.
No se alarmen porque aún no es cierto, pero tampoco se extrañen si aparezco en la siguiente lista de convocados de Javier Aguirre.