La casa rodante de David Faitelson que se convirtió en una 'bomba de tiempo' en Alemania 2006

Una anécdota muy particular la que contó el comentarista David Medrano junto a Christian Martinoli, sobre un camper que pudo explotar en la Copa del Mundo.

El ahora comentarista en ESPN, vivió en una casa rodante para el Mundial de Alemania en 2006 Foto: Mexsport

Editorial Mediotiempo

Una de las anécdotas más extrañas y particulares en las que se involucran un camper y David Faitelson, fue relatada por David Medrano en el canal de Facebook de Christian Martinoli. La historia sucedió en el Mundial de Alemania 2006 y pasó de ser una casa rodante, a una auténtica bomba de tiempo. 

FAITELSON VIVÍA EN UNA CASA RODANTE EN ALEMANIA

Para el Mundial del 2006, David Faitelson era el reportero responsable de seguir a la Selección Mexicana en su concentración en la localidad de Gottingen, por lo que de acuerdo a lo que también relata Martinoli, Faitelson pidió un camper para viajar por toda Alemania. 

La idea de TV Azteca, donde Faitelson trabajaba en ese momento, era también que la casa rodante se apostara las 24 horas afuera de la concentración del Tri, por si pasaba algo estar al pendiente a todo momento. 

La idea duró muy poco, Faitelson se hartó rápido de la casa rodante y dejó de utilizarla, porque no podía dormir en la casa rodante por lo que pidió irse mejor junto a otros enviados de la televisora al hotel donde se hospedaban. 

La única bronca es que el camper estaba rentado por un mes, por lo que la televisora dijo que se tenía que usar sí o sí. 

EL ERROR QUE HIZO AL CAMPER UNA BOMBA DE TIEMPO 

David Medrano, continuó su relato, y señaló que tras la negativa de Faitelson de seguir usando el camper, tenían que llevarla a todos lados a donde fueran en Alemania. En un momento dado, tuvieron que echarle gasolina al tanque y ahí es donde la historia dio un giro de 180° grados. 

"Nos paramos en la gasolinera, le clavan la manguera, y seguía y seguía. Esa madre lleva 100 euros y no se llena, ya hay que cortarle. Prende (el conductor el camper) y dice: 'no se movió la aguja'. 

"Nos paramos en la tiendita y una de las despachadoras medio hablaba español, le pedimos ayuda. Nos pregunta que dónde habíamos echado el diesel y vi que la muchacha se le pusieron los ojos (de sorpresa). Nos dice que es el depósito del agua".

De manera tal que por un error, el camper de Faitelson se convirtió en una auténtica bomba de tiempo, ya que el riesgo de llevar la cantidad de diesel que traía el vehículo, aunado a cualquier chispazo o eventualidad con fuego, pudo haber desatado una verdadera tragedia. Una historia imperdible. 


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