Julio César Chávez y el Jr. 'salvan' de las drogas a Rafael Amaya, que salió de la clínica

El famoso actor mexicano ya salió de la clínica 'Baja del Sol' del legendario boxeador, que estuvo a su lado en cada momento.

Rafael Amaya salió de la clínica de Julio César Chávez el pasado 22 de diciembre

Editorial Mediotiempo

Rafael Amaya, famoso actor mexicano, protagonista de la exitosa serie 'El Señor de los Cielos', estuvo metido en serios problemas de adicciones con drogas y alcohol que hace unos meses estuvieron a punto de acabar con su vida, sin embargo, hoy, está en proceso de rehabilitación y todo gracias a la ayuda de Julio César Chávez.

El gran Campeón mexicano le ofreció  una mano y Amaya la aceptó para internarse en una de sus clínicas Baja del Sol, en Culiacán, Sinaloa, donde el actor estuvo durante algunas semanas, en busca de combatir su terrible enfermedad.

Ahí, tanto Chávez, como su hijo, Julio César Chávez Jr. estuvieron atentos en cada paso que Rafael daba y constantemente se dejaban ver en fotos o videos, incluso compartiendo con sus familias.

En entrevista para Suelta de la Sopa de la cadena Telemundo, Chávez Jr. se dijo muy feliz de cómo va el proceso de recuperación de Rafael Amaya y le respaldo su apoyo y el de su padre en esta difícil batalla contra las adicciones.

Sí, ha sido una buena opción (ingresar a la clínica de Julio César Chávez), pero sobre todo las ganas de él, la disposición y la humildad. Todo el que quiera, puede y él es un ejemplo como mi papá y como muchas personas más”.

Fue en diciembre pasado, cuando JCC dio a conocer a través de su Instagram que Amaya estuvo anexado en Baja del Sol y días después el propio actor concedió una entrevista a People en Español donde habló a fondo de su problema.


Ahí, dijo que la carga de trabajo, situaciones personales, la fama y la convivencia con temas tan sensibles como el narcotráfico y asesinatos con los que tenía que lidiar en las grabaciones de la serie, le resultaron en contra.

“Perdí mi paz interior, el amor que le tenía a mi familia, a mi trabajo. Poco a poco me fui sumergiendo en el fango oscuro del alcohol y las drogas, viviendo todos los excesos posibles habidos y por haber”.


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