Columna de Martín del Palacio

Cambios inminentes en la idea de Selecciones

Martín del Palacio

Hace un par de días se dio a conocer la lista de la Selección Sub-17 que disputará el Mundial Brasil 2019. Extrañamente para esa categoría, hubo polémica. Quedaron fuera Marcelo Flores, que juega en el Arsenal; Teun Wilke, delantero de 1.90 que juega en Holanda; y Diego Abreu, hijo del Loco, que brilla en el futbol uruguayo

No debería sorprendernos tanto porque el entrenador es el inefable Chima Ruiz, quien por ser fiel representante del grupo anterior que manejaba las Selecciones Menores, se ha mantenido dirigiendo representativos a pesar de sus constantes fracasos al frente de ellos.

Cuando vino el cambio en la dirección del Tri, Ruiz estaba a medio “proceso” y se decidió mantenerlo, por lo que sus resultados en este torneo definirán su futuro. Y aunque su capacidad invitaría a ser realmente pesimistas, un grupo al alcance de su mano y una generación muy talentosa podrían salvarle la chamba.

Lo que sí es un hecho es que se viene un cambio de mentalidad importante en Selecciones Menores a partir del final de este Mundial. Durante muchos años se operó bajo el concepto de que los representativos eran “formadores”, en consecuencia, los jugadores que empezaban un “proceso” normalmente eran los mismos que lo acababan (siempre y cuando formaran parte de la lista de jugadores aprobados por Juan Carlos Ortega, claro).

Ahora no será así. El objetivo fundamental de las Selecciones Menores será ganar todos los torneos en que formen parte y para ello, la idea será convocar a los mejores jugadores. Si sale un talento con doble nacionalidad en Europa o Estados Unidos a última hora, se le convocará, o si surge un novato sensación en la Liga MX, cosa que no estaba pasando y que generaba polémicas absurdas con técnicos aferrados a su “proceso”.

Y dentro de la misma idea, la Federación está apostando muy fuerte a la detección de talentos mexicoamericanos desde edades tempranas, de 13 años en adelante. Esto es importante porque el Tri se ha encontrado con un problema con la reciente generación de jugadores juveniles y es que, para ser fácilmente convocados, el reglamento FIFA obliga a que los chavos tengan pasaporte mexicano antes de los 18 años y no siempre es el caso, aun cuando legalmente tengan derecho a la nacionalidad. De otro modo, el procedimiento se complica mucho.

La idea ahora es que si los muchachos están entusiasmados con jugar para el Tri hagan el trámite del pasaporte, que tarda un par de días, y con ello pueden ser convocados sin ningún problema en cuanto su calidad lo amerite.