Futbol
Javier Balseca
Los dineros del deporte Javier Balseca

La Selección Mexicana: una máquina de dinero… con una deuda deportiva

Los patrocinios de la Selección Mexicana. (Foto: Mexsport)
Ciudad de México

Hablar de la Selección Mexicana de futbol es hablar de una paradoja moderna del deporte: un producto comercial extraordinariamente exitoso, pero con resultados deportivos cada vez más cuestionados. Mientras en la cancha el rendimiento genera dudas, fuera de ella el negocio sigue creciendo sin freno.

La Federación Mexicana de Futbol tiene en la Selección Nacional su principal activo económico. Más allá del romanticismo del futbol, el Tri es hoy una marca global altamente monetizable.

Marca global altamente monetizable

Diversos reportes señalan que:

La Selección Mexicana puede generar alrededor de 300 millones de dólares por ciclo mundialista; es decir, 4 años.

En algunos periodos recientes, los ingresos han alcanzado niveles récord, incluso sin resultados deportivos sobresalientes, tal es el caso de este año donde se han roto récords de ingresos para la selección en tan corto tiempo.

Históricamente, el Tri ha sido capaz de producir 250 millones de dólares en cuatro años, con márgenes muy altos. Podemos decir que en estos dos últimos años, ese récord se hizo pedazos con los ingresos del Tri.

Principales fuentes de ingreso:

  • Patrocinios
  • Más de 35 marcas vinculadas en el ciclo reciente
  • Contratos multimillonarios con marcas globales y nacionales
  • Derechos de televisión
  • Televisoras pagan cifras elevadas por partidos oficiales y amistosos (dos televisoras principlamente en México y una en Estados Unidos para el mercado latino).
  • Partidos en Estados Unidos
  • El acuerdo con Soccer United Marketing (SUM) garantiza ingresos constantes.
  • Partidos amistosos (muchos llamados “moleros”) altamente rentables.
  • Se rumora que cada juego en territorio estadounidense deja una utilidad a la FMF de más de $ 5 MDD aproximadamente.
  • Merchandising y licensing
  • Venta de jerseys, productos oficiales, productos licenciados y experiencias
  • Eventos y hospitalidad.
  • Fan fests, paquetes VIP, activaciones comerciales.

El Fan Fest costará a las sedes del Mundial. (Foto: Mexsport)

El resultado: una estructura donde la Selección no depende del rendimiento deportivo para generar ingresos. Es literalmente, un negocio autosustentable y muy bien estructurado.

En ciclos mundialistas anteriores, aún había un orden y una estructura en cuanto a patrocinadores, los clásicos llamados, oro, platino, bronce, etc.; es decir, había la primera línea de unos 3 ó 4 patrocinadores que podían pagar una muy fuerte suma y ser lo más notorios, los principales. Luego había una segunda línea que se conformaban de unos 4 máximo que eran los segundos en importancia y al final una tercera que eran socios estratégicos, que si caían en el rubro de patrocinador oficial, pero sin la presencia mayor como los dos anteriores. El total de los patrocinios era de máximo unos 12 o tal vez 14 marcas ligadas como máximo.

Para Rusia 2018 aún se mantenía esa misma línea de patrocinio y los patrocinadores aumentaron a más de 17.

Qatar 2022 rompió récord con 21 patrocinadores ligados al Tri, donde paradójicamente, la selección tuvo su peor actuación en mundiales en 40 años.

En 2026, por mucho, pero por mucho, será de los mejores años o ciclos mundialistas en el cual, a un mes y días del arranque del mundial en casa, la selección tiene ligados a sus filas a más de 34 marcas. Sí, leyeron bien, 34 marcas que apuestan mucho dinero por el producto que “representa” la Selección Mexicana

El costo de ligarse es variado, dependiendo el tipo de patrocinio o su ubicación en la pirámide, pero todos son de más de 6 ceros; es decir, millonarios. Para darnos una idea, unos patrocinos van de los 15 millones de pesos a los 80 millones de pesos. Tomando en cuenta la marca que viste a la selección, este año los ingresos del Tri para este Mundial 2026 rondan por ahí de los 157 millones de dólares, aproximadamente.

Selección Mexicana iniciará concentración con jugadores de Liga MX/ Mexsport

Los rubros de las marcas ligadas al Tri son muchos y muy variados:

Bancos, telefonía, internet, bebidas de cola, casa de apuestas, cerveza, empresas de e-commerce, seguros, leches, shampoo, papas, gasolinera, aerolínea, jabones y productos del hogar, hoteles, sazonadores de alimentos, renta de autos, pizzas, bocinas, cuadernos para escuela, pilas, desodorantes, pasta de dientes, aceite para autos, autos de lujo, pintura, gimnasio, huevos, alimento de mascotas, videojuegos y agencias de turismo…

Como podemos ver, es muy grande la oferta de marcas interesadas en ligarse al máximo producto deportivo dejando una gran inversión para que sus estrategias comerciales se vean reflejadas en el producto al cual invirtieron, pero no a todas les funciona… eso es otra historia que dejaremos para otra columna.

Pero la pregunta, después de saber la cantidad de marcas que apuestan por la selección, y más allá, sabiendo la cantidad de dinero que ingresa a las arcas de la FMF.

¿En qué se va el dinero?

- La FMF redistribuye gran parte de estos ingresos en:

  • Operación del organismo (más de 500 empleados)
  • Desarrollo de selecciones nacionales
  • Infraestructura como el CAR
  • Apoyo indirecto a clubes

Se estima que entre 60 y 65% de los ingresos se destinan a operación y estructura; sin embargo, aquí surge la gran pregunta: ¿cuánto realmente se invierte en mejorar el rendimiento deportivo?

El gran problema que ahora se ve, los resultados que no acompañan al negocio. Mientras el negocio crece, el desempeño del equipo ha ido en sentido contrario.

En los últimos años:

  • Eliminación en fase de grupos en Qatar 2022.
  • Derrotas recurrentes ante Estados Unidos.
  • Falta de identidad futbolística.
  • Poca generación de talento joven de élite.

Especialistas coinciden en un punto clave: el éxito financiero no se ha traducido en éxito deportivo; incluso, hay críticas directas al modelo:

  • Se priorizan partidos comerciales sobre preparación deportiva.
  • Decisiones deportivas influenciadas por intereses comerciales.
  • Saturación de compromisos sin planeación competitiva.
  • El conflicto estructural: negocio vs rendimiento. El problema de fondo no es nuevo, pero hoy es más evidente:
  • La Selección Mexicana funciona más como empresa que como proyecto deportivo.

Esto genera incentivos peligrosos:

  • No hay urgencia por ganar si el negocio funciona.
  • Clasificar al Mundial (en CONCACAF) es relativamente accesible.
  • El mercado en EE.UU. garantiza ingresos constantes.

En otras palabras: el modelo actual premia la estabilidad económica, no la excelencia deportiva.

La Selección Mexicana es, sin duda, una de las propiedades deportivas más rentables del continente. Pocas selecciones en el mundo pueden presumir esa capacidad de generar ingresos de manera constante, independientemente de los resultados.

Pero ahí está el dilema:

  • Financieramente: élite mundial.
  • Deportivamente: estancamiento evidente.

Si la FMF no logra equilibrar ambos mundos, el riesgo es claro: una marca fuerte, pero con credibilidad deportiva cada vez más debilitada…Soy Javier Balseca y esto fue: Los dineros del deporte.


Sobre el autor
Javier Balseca

Javier es un profesional del apasionante mundo del negocio en el deporte. Especialista en Sports Marketing quien representa comercialmente a equipos de Liga MX, Liga Mexicana de Beisbol y del Pacífico, otras ligas profesionales y deportistas. Con él nos pondremos al día de los dineros del deporte.

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