Desde la yarda 1

El Corazón de la Ofensiva

Douglas Sloane

Si bien soy un fiel creyente de aquella frase que dice: “Las ofensivas ganan partidos, pero las defensivas ganan campeonatos”, no cabe duda, que, como cualquier aficionado, prefiero ver un juego ofensivo bien ejecutado a uno defensivamente bien jugado, y ofensivamente mal ejecutado.

No es que no me guste ver a una defensiva dominante destrozar a la ofensiva rival, sino más bien, prefiero disfrutar de cada aspecto del juego por separado, siendo la parte ofensiva, la que considero, tiene mayor posibilidad de causar emociones.

La línea ofensiva, no cabe duda, es el ancla que permite a una ofensiva lucir, no obstante, nunca saldrán en los highlights al día siguiente en los noticieros deportivos, pues aceptémoslo, lo que vende son las atrapadas espectaculares, las carreras impactantes y los pases que te quitan el aliento.

Seamos sinceros, cuando leyeron el párrafo anterior, por su cabeza pasaron la atrapada a una mano de Odell Beckham JR., el acarreo Modo Bestia de Marshawn Lynch y el pase sin ver de Patrick Mahomes. Lo que seguramente no paso por su mente, fueron los segundos de tiempo que tuvo Eli Manning para lanzar el pase, el hueco en el que Lynch alcanzó el campo abierto o el segundo extra que tuvo el MVP de la liga para lanzar el pase que atrapó todas las miradas la temporada anterior.

Todo esto, fue posible gracias a ese grupo de 5 jugadores cuya labor no es otro, más que permitir a la ofensiva hacer su trabajo. Poco valorados, la posición de liniero ofensiva es una de las menos sexy en el deporte, pero a su vez, es una de las más vitales.

Simplemente hay que ver a los números de la temporada pasada; de los 12 equipos que jugaron la postemporada, 7 encuentran a su línea ofensiva dentro de las 10 mejores de la liga. De esa docena de equipos, los 8 equipos que jugaron la ronda divisional, 6 encontraron a su línea ofensiva en el top 10 de la liga. En la final de conferencia, se enfrentaron, en al AFC, la tercera y quinta mejor línea de la liga, mientras que en al NFC, el duelo fue entre la segunda mejor y la novena mejor.

El Super Bowl LIII, por siempre recordado como una batalla defensiva, enfrentó a la tercera mejor línea de la liga, con la novena mejor. 

Los Patriots, no solo estuvieron en la parte más alta en el rubro que nos atañe, durante toda la temporada, sino que fueron la mejor línea ofensiva de toda la postemporada, confirmando así, que su fortaleza radicó en ese grupo de jugadores encargados con la protección del quarterback y la apertura de espacios para el juego terrestre.

Los linieros ofensivos no serán los más guapos, pero definitivamente, son la parte vital de cualquier equipo de futbol americano, así que cuando vean a su amigo que juega de tacle, guardia o centro; denle una palmada en la espalda y díganle: “Gracias”.

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