Desde el Ángel

Se abre mi Judas, cuenta la Interna con Martino: ‘Me decepcionó’

Miguel Ángel Arizpe

Soy de la idea que poco a poco irán saliendo más capítulos del desastre llamado “Era de Tata Martino”.

No todo quedará en una simple eliminación y que de ella ya nadie hablará, no.

Ayer, cerca de las 20:00 horas de acá, 11:00 horas en México, pude whatsappear un rato con uno de mis Judas, el mismo que me contaba lo de las alineaciones.

El tema que más me interesaba saber, o al menos el primero para que no se me pasara, era el de Gerardo Martino.

“A mí en lo particular me decepcionó por ratos; donde más fue cuando enfrentamos a Argentina. Le veías un temor, un miedo en la cara, y cuando salió a declarar, peor”.

Mi “molestia” con mi Judas es por qué no me lo contó antes, pero ok, lo entiendo, estaban en plena competencia y fue leal con el grupo.

Pero ya no están en la Copa del Mundo, y lo más importante, Martino ya no es su DT.

“Ustedes los medios le dicen ‘Terco’, y nosotros lo notamos adentro. No creas, el tema del ‘Chicharito’ se tocaba acá; algunos sí querían que viniera, pero él (Tata) ni chance te daba al debate”.

Señores, tiempo y tiempo les escribí que Gerardo tenía secuestrada a la Selección, y mi Judas me lo confirmó.

Me contó que nadie, pero nadie podía siquiera sugerirle algo. Que los directivos no se atrevían a hablar de temas porque él les tenía prohibido que se metieran en sus decisiones.

¡Qué curioso! En este trabajo el empleado, el asalariado tiene más poder y autonomía que el dueño, que es el que le paga.

Una de las quejas de todo México fue su terquedad por llamar a los suyos, aunque estos estuvieran en un mal momento, y excluir a otros que andaban bien.

“En eso el grupo lo apoyaba porque nos convenía, sabíamos que si éramos de los suyos tendríamos el Mundial asegurado”.

Contra Argentina

Le pedí ayer vía Whats que me diera más detalles del día previo a ese duelo, incluso ese mismo día antes de enfrentarlos.

Me contó que él en lo particular cuestionó en silencio la formación y decisión de Tata.

“Lo entregamos, Arizpe, entregamos indirectamente el partido. Era mucho el miedo de su parte.

“Y no era para tanto. Te juro que teníamos con qué”.

Eh ahí otro ejemplo o prueba de que nadie podía sugerirle. Tal vez sus auxiliares sí, claro, pero sólo ellos.

Funes Mori

Estuvo lesionado meses, no traía ritmo, no tenía gol y aún así Gerardo Martino, a pesar de tantas críticas de los medios nacionales, lo sostuvo y lo trajo a Qatar.

No le importó que lo cuestionaran y se aferró a su paisano.

¿Para qué? Para nada, porque lo ignoró por completo.

Ahora bien, ¿por qué lo ignoró y no lo metió cuando debía?

“Rogelio entrenaba normal con todos, estaba listo, siempre quería jugar, pero ni lo volteaba a ver, no de algo malo, sino para meterlo.

“Fue 100 por ciento su decisión”, me dijo.

—Sí, pero ¿por quééé?, le puse en el Whats.

“Pues porque no le llenaba su juego”.

Maaadres, lo trajo con poca actividad, ritmo y gol, y estando acá en Qatar se dio cuenta que “no le llenaba su juego”.

Y en cambio metía a Raúl, un jugador que ya perdió toda cualidad que lo hacía diferente.

Y así le puedo seguir con más, como por ejemplo emperrarse con HH y Guardado. Ninguno de los dos iniciaron ante Arabia y el medio campo se vio distinto.

Le urgía

Sí, así tan cual me lo dijo:

Le urgía (a Martino) acabar con todo e irse. Si te fijas, por eso rápido lo declaró.

“Para mí no fue una gran experiencia venir al Mundial. No había la armonía y conexión que se necesita. Ésta vez no”. Judas Tri.

Posdata

No más palabras, señor Juez.