Columna de Raquel Pérez de León

¿Problemas para seguir tu dieta? No mueras en el intento.

Raquel Pérez de León

Si estás siguiendo un plan de alimentación para bajar de peso, siempre hay dificultades en el camino. Te va bien, te confías y vuelves a caer en tentaciones. ¿Eres de los que dejan la dieta muy fácilmente? Hoy te doy algunos consejos.

  • Paciencia y metas a largo plazo. No seas tan exigente contigo mismo. En lugar de pensar: “tengo que bajar 20 kilos”, mejor plantéate bajar 2 Kilos al mes, (por ejemplo). Las metas deben ser realistas, de lo contrario es muy fácil deprimirnos y abandonar el objetivo. Lo importante es que esos kilos vayan hacia abajo, no importa la velocidad.
  • No te prohíbas alimentos por completo. Nunca has sido fan del pan dulce pero, ahora que te lo prohibieron, ¿mueres de antojo? Suele pasar. Por eso no te recomiendo ser tan radical en ese sentido. Eso sí, trata de comer saludable la mayor parte del tiempo, y sólo una vez a la semana darte un permiso o comida libre para lo que se te antoje.
  • Aprende a decir “no”. Cuando comemos con familiares y amigos no sabemos decir que no, ya sea a un segundo plato, o a un postre. Hay veces que no tenemos opción, por ejemplo cuando no queremos despreciar a los anfitriones. Pero en otros momentos nos dejamos llevar por el qué dirán, o porque la gente llega a ser insistente y más cuando saben que estamos intentando bajar de peso. Aprende a decir: “no muchas gracias, me estoy cuidando”. Verás que poco a poco se acostumbrarán y no insistirán más.
  • Si te sales de la dieta, vuelve al buen camino. Cuando llegues a romper la dieta, no pienses que ya echaste todo a perder. En lugar de dejarte ir como gorda en tobogán, retoma tu plan en la siguiente comida como si nada hubiera pasado, verás que así se compensará.
  • El ejercicio siempre es bueno. El mantenerte activo no es únicamente para bajar más rápido, también nos ayuda a controlar el apetito y los antojos por cosas dulces. Además, si sabes que estás haciendo ejercicio, mentalmente te será más fácil no romper la dieta, pues sabrás que si lo haces, de nada servirá todo el sudor y esfuerzo.

Persistir y no desistir. Confía en que lo lograrás y que cada paso te acerca a tu meta. ¡Disfruta del proceso!