Columna de Raquel Pérez de León

Las 5 razones para no consumir edulcorantes artificiales

Raquel Pérez de León

¿Estás cuidando tu peso pero, no quieres dejar el azúcar? Ahora existen muchas opciones de edulcorantes artificiales. ¡No te confíes!. Estas son las cinco razones para evitar su consumo.

  1. Aunque no contengan azúcar, engordan. Los edulcorantes artificiales son atractivos porque endulzan los alimentos sin aportar calorías ni azúcares. Sin embargo, nuestro cuerpo no sabe que no contienen azúcar y en la boca tenemos receptores para los sabores dulces. Si el cerebro piensa que hay azúcar, se libera insulina, la hormona encargada de almacenar el azúcar que consumimos. Aunque el producto como tal no contenga azúcar, lo que la insulina encuentra en ese momento en la sangre, lo convierte en grasa para almacenarlo.
  2. Si sabes que es “light”, comerás más. De manera inconsciente, si sabemos que un producto “no engorda”, nos damos permiso de comer un poco más, ya sea de ese platillo endulzado artificialmente o de otros alimentos en esa misma comida, consumiendo aún más calorías de las que pensábamos.
  3. Nunca eliminarás tu adicción al azúcar. En lugar de calmar nuestras ganas de azúcar, los edulcorantes nos estimulan a comer más. Lo mejor sería acostumbrarnos a no comer tanto dulce y sólo darnos permisos de vez en cuando.
  4. Te puede dar el bajón en el entrenamiento. Actualmente también hay bebidas deportivas endulzadas artificialmente, sin embargo, nuestro cuerpo necesita energía para correr, principalmente en forma de carbohidratos o azúcares que puedan absorberse de manera rápida. Son azúcares que no nos engordan, pues se van directo al músculo para convertirse en gasolina.
  5. Alteran tu flora intestinal. Se ha visto que algunos edulcorantes pueden ser dañinos para las bacterias benéficas del intestino después de 12 semanas de consumo, disminuyendo nuestras defensas. Sin embargo, se siguen haciendo estudios al respecto. 

Entre más natural y menos procesada sea tu dieta, más saludable será. No se trata de nunca comer cosas dulces, únicamente de consumirlas en las cantidades y momentos adecuados.