Columna de Raquel Pérez de León

¿Por qué es malo tomar refresco?

Raquel Pérez de León

El refresco puede ser tan adictivo como el cigarro y las drogas. Además es una opción económica y que puedes conseguir en cualquier lugar. Sin embargo, también puede ser perjudicial para tu salud. Estas son algunas consecuencias del abuso de esta bebida.

  • Caries. Los refrescos contienen azúcares que se convierten en ácidos. Estos ácidos disminuyen el pH de la boca, lo que facilita el ambiente para las bacterias. Es así como se puede dañar el esmalte de nuestros dientes e incrementar el riesgo de caries.
  • Obesidad y diabetes tipo 2. Una lata de 355 mL de refresco contiene alrededor de 37 gramos de azúcar, lo que equivale a más de 7 cucharaditas cafeteras. Tomando en cuenta las recomendaciones de la Asociación Americana del Corazón, nosotros como adultos no debemos pasarnos de 5-7 cucharaditas en todo un día. El exceso de azúcar en el cuerpo incrementa el riesgo de obesidad y diabetes tipo 2.
  • Problemas digestivos. El agua carbonatada que contienen los refrescos aumenta la secreción del estómago, así como la acidez del jugo gástrico, lo cual puede incrementar los síntomas de la gastritis y reflujo.
  • Mayor riesgo de infartos. Estudios demuestran que las personas que consumen una lata o botella de refresco al día, tienen mayor riesgo de sufrir un ataque al corazón, en comparación a quienes no lo consumen. Esto es debido a la alta carga de azúcar que el hígado tiene que convertir en grasa para poderla almacenar. Parte de esta grasa circula en nuestra sangre en forma de colesterol malo y triglicéridos que, con el tiempo, forman placas y obstruyen las arterias.
  • Tristeza y depresión. Cuando tomamos refrescos podemos sentirnos eufóricos y con energía, sin embargo, la sensación es momentánea. Se ha visto que en altas cantidades puede ser perjudicial y empeorar el estado de ánimo.

Tomar una lata de refresco de vez en cuando, no es ningún problema si haces ejercicio. Lo malo es cuando su consumo se vuelve una necesidad. Aprende a identificarlo, antes de que sea una adicción y que pueda traer consecuencias graves a tu salud.