Columna de Raquel Pérez de León

¿Corredor e hipertenso? Estas son las recomendaciones de alimentación

Raquel Pérez de León

La presión alta es una enfermedad cuyo tratamiento puede mejorar notablemente con la actividad física. Además, existen pautas de alimentación que te pueden ayudar.

Cuando alguien padece de hipertensión, el corazón tiene que hacer un esfuerzo mayor para bombear la sangre y, por lo tanto, las arterias se ponen más tensas a la hora de transportarla. Después de un tiempo, la presión alta puede causar problemas de salud en el corazón, cerebro, ojos y riñones. La ventaja es que estas consecuencias se pueden prevenir llevando un estilo de vida saludable. Estas son algunas recomendaciones:

  1. Mantener un peso saludable. Con cada kilo que pierdas puedes reducir tus niveles de presión arterial 1 mm Hg, así que si aún no estás en tu peso, es momento de alcanzarlo.
  2. Hacer ejercicio. Al menos 30 minutos de ejercicio, 5 veces por semana. Sí se vale correr con ciertas precauciones, sin embargo antes debes consultarlo con tu médico para que te diga a qué rangos de frecuencia cardíaca puedes hacerlo con seguridad.
  3. Seguir una alimentación saludable. En general trata de llevar una dieta sana: muchas frutas y verduras, suficientes proteínas bajas en grasa (huevo, pollo, pescado, res), así como hidratos de carbono saludables (tortilla de maíz, frijoles, habas, lentejas, garbanzos, avena, pan integral). No abuses de las harinas y azúcares en cualquier forma, así como de la comida procesada.
  4. Controlar las cantidades de sal en tu dieta. El exceso de sal en la alimentación está relacionado con la presión alta. Sí puedes consumirla, pero únicamente para darle sabor a la comida sin excederte. No le agregues sal extra a tus platillos, y menos sin siquiera haberlos probado.
  5. Reducir el estrés. El estrés también puede incrementar los niveles de tensión arterial. Además del ejercicio, busca otras técnicas de relajación, por ejemplo: practicar yoga, ejercicios de respiración y meditación. Además es importante descansar lo suficiente.

Nunca es demasiado tarde para cuidar tu salud. La dieta y el ejercicio pueden ayudarte a prevenir no solamente la hipertensión, sino otras enfermedades como la obesidad y la diabetes. Así que no esperes más y empieza poco a poco a modificar tus hábitos.